Botas locas: Entrevista a un militar gay

BOTAS LOCAS

El entrevistado, militar en actividad, nos da el apellido materno para publicar la nota, pero no el paterno con el que lo conocen en el ejército, donde ocupa un lugar importante: le faltan dos años para ser una de las autoridades máximas. Tampoco puede decirnos el cargo que tiene, porque dice, que es una persona pública y para dar una entrevista tiene que gestionar una cadena de aprobaciones que volvería engorrosa y limitada la entrevista. Pero, si uno lo googlea por su nick, con el que aparece en las películas porno gay donde trabaja, aparece por todos lados. Tiene perfil en GayDar, Contac Sex, Manhunt donde sube fotos de cuerpo entero y cara al descubierto.

Comienza la entrevista diciendo que él es muy osado. Que estuvo casado por más de 20 años, que tiene 2 hijos y un nieto.

Esto ya estaba. Uno no puede negar las cosas. No son las circunstancias… Mi entorno familiar lo sabe. No estoy separado legalmente porque no creo en la legalidad.

¿En qué sentido no crees en la legalidad, porque ocupas un lugar muy alto en el ejército?

No pienso casarme ni con un hombre ni con una mujer. Pero yo le dije a mi mujer cuando nos separamos, que a mí me gustan los hombres. Lo mismo que te gusta a vos me gusta a mí también, le dije. Ella lo sospechaba, pero nunca se lo imaginó así. Cuando falleció mi papá yo le había dicho algo, porque en esa época tenía una doble vida: salía con un chico que estaba enamorado de mí. No creo en el amor entre hombres. Se me hace que es muy superficial. Yo puedo querer a un hombre pero no amarlo, o amarlo pero no quererlo. No sé, será que todavía no me pasó que alguien me fleche y que me parta. Mucha gente se enamoró de mí, pero a mí no me gustaba; porque la persona gay no me gusta, el gay en apariencia no me gusta…

¿No te gusta el gay afeminado?

Exacto. A mí me gusta que los hombres sean hombres. Mi género es masculino y me gustan los hombres.

Y no te enamoraste nunca de un hombre, me decías…

Un día estaba chateando con un amigo que me lo levanté en la calle, cuando todavía no estaba definido. Estaba en Misiones y hacía un calor ese día… yo iba en el auto y me lo levanté. Bueno, y ¿sabés lo que me dijo por chat? Que había visto películas mías. Me reconoció el hijo de mil… No, no creo que sea yo, le dije. Y así encontré a muchos, porque por Internet se sabe todo… el temor es que lo vea mi familia.

Bueno, no creo que tu familia se ponga a mirar películas porno gay. Bah, no sé…

No sé, yo tengo un hijo de 21 años y una de 23… es muy loco esto. Todavía no encontré la persona que me haya flechado. Soy bastante exquisito como buen leonino. El recuerdo más feliz que tengo es cuando nacieron mis hijos, cuando me hicieron papá. Ellos no saben que soy gay, pero lo sospechan. Mi hija me dijo que no le importaba lo que yo sea, que igual voy a seguir siendo su papá. Mi hijo me dijo que, cuando esté haciendo lo qué esté haciendo, piense en él.

¿Qué pienses en él? ¿Qué te quiso decir?

Que no me olvide de él. Yo creo que, llegado el momento, se los voy a decir. Miren hijos, me pasa esto. Igual ellos sospechan…

¿Cuándo entraste al Ejército?

Cuando tenía 18 años, en el ’82. Sí, en la época de Malvinas. Pero no me fui a Malvinas. No soy ex combatiente, nunca estuve en una guerra.

¿Qué te pareció la guerra de Malvinas? ¿Qué pensás ahora?

Me parece bastante estúpido, una mente bastante retrógrada para que se cometan las atrocidades que se cometieron. No estoy de acuerdo, para nada. Pero se tenía que hacer, porque sino, estábamos perdiendo nuestros derechos. Se cumplía el año, esto era como un juicio, en 10 años proscribía el derecho soberano sobre las Islas Malvinas, entonces había que accionar legalmente.

Pero ¿no pensás que se podría haber actuado de otra manera?

Sí, pero lo que pasa es que diplomáticamente no se podía. La única manera era meterse en Malvinas.

¿Cómo es un día tuyo de trabajo?

Fue variando mucho mi carrera, con el paso de los años. Yo empecé como suboficial y ahora estoy ocupando un cargo muy importante. Si digo el cargo me van a identificar, porque es un cargo importante. Yo no te voy a decir a dónde estoy. Es una lástima que tenga que hablar así, que no tenga plena libertad de decir: soy gay estando en el ejército y punto, y se acabó el problema. Hoy, gracias a dios, y lo digo con mucho orgullo: está permitido el gay en el ejército.

Está permitido desde las leyes, pero ¿desde la cultura militar? ¿Por qué no lo podés decir, entonces?

Está permitido desde las leyes y desde el sentido común. Nadie está obligado a preguntarle a nadie sobre su condición sexual. Si vos entras al ejército tu condición sexual es tuya, y nadie te tiene por qué preguntar nada. Vos tampoco vas a andar gritando que soy gay…

¿Por qué no?

Ahora está metida también la discriminación en el ejército. Se llama Oficina de Género que depende del Ministerio de Defensa y de los Derechos Humanos, dentro del Ejercito Argentino, dentro del Estado. Ahí caen todos. El jefe es un coronel que maneja todo el tema de violencia familiar, de género, discriminaciones. Hace tiempo hubo un caso, una pregunta acerca de qué pasaba si iba un soldado que era gay y lo decía, pero cumplía su función al pie de la letra, impecable. Entonces no hay por qué cuestionarlo. No tiene nada que ver su condición sexual.

Esa fue una pregunta indirecta, pero ¿hay casos de gente que se acercan directamente para denunciar casos de discriminación?

Sí, sí. Hay gente que se acerca. Más que nada por violencia familiar dentro del ejército, siempre estamos hablando de la familia militar, en relación a nuestros códigos internos, dentro de lo que son las fuerzas. Afuera también somos gente común y corriente, civiles.

¿Cómo funciona esa oficina?

La oficina de género se llama departamento humanitario, donde trabajan abogados, personas civiles, militares, y el jefe es un militar de alta jerarquía.

¿En todos los cuarteles hay una oficina?

No, en la central, pero en las unidades hay oficinas de género como en el Colegio Militar. Esto empezó desde el 2010- 2011. Ahora se modificaron las leyes, el código se modificó.

¿Qué cosas cambiaron?

Muchas cosas. Se trató en el Congreso Nacional. Se dictaron y aprobaron las leyes. Se avanzó mucho con el tema de la homosexualidad en el ejército, que se debe aceptar y no preguntar su condición sexual. Tampoco vas a llevarte la pancarta de los 7 colores acá (se señala el pecho).

Insisto, ¿por qué no?

¿Me entendés? Se ha hecho un planteo de personas que se quisieron casar, personas del mismo sexo, dentro del ejército. Hoy por hoy no es más el ejército que vos tenías en la cabeza. Hay algo que la gente no sabe: es que ellos pueden participar. Nosotros nos debemos a los ciudadanos. Yo me debo al respeto de ellos y ellos a mí. Por lo que llevo, y porque represento al ejercito, a una bandera a la que defiendo y quiero. Al ejército se puede ir, invitar a la gente. Se abrió más la cabeza de nuestros superiores, se tuvieron que alinear con lo que está pasando.

¿Hay mucha gente gay en el ejército?

Hay. Hay.

¿Qué porcentaje?

No, no te voy a decir. Hay muchos, y muchos tapados. Todavía hay muchos gays reprimidos. Yo también. En el cuartel algunos me preguntan si soy…

¿Qué le contestas?

Mirá, si yo te contesto a vos si soy gay ¿qué te modifica a vos en tu vida diaria?

¿Y la oficina de género? Se supone que ahora tendrías que poder decirlo y no tener problemas…

Es que, lamentablemente, hay mucho prejuicio, también en el mundo gay. El gay con él mismo es prejuicioso.

Sí, por ejemplo los gay que dicen que no se bancan a los afeminados, incluso cuando ellos mismos lo son…

Escuchame, después de haber vivido tanto tiempo en el clóset… no es fácil.  Yo le dije a un compañero mío, de admisiones, que cuando yo llegue al cargo mayor, quiero salir en todos los medios diciéndolo. Y voy a decir muchas cosas que ahora no puedo… total ahí ya voy a haber cumplido mi meta y no voy a tener nada que perder, porque ya llegué a mi objetivo. Vas a ver… cuando tenga la insignia…yo, gracias a dios, soy respetado.

 ¿Por qué te respetan?

Porque soy una persona con buena onda. Nunca con cara de poco amigo, eso no me agrada. Yo saludo a todo el mundo. En Facebook pongo que todos tengan un buen día.  Soy bastante creativo.

Esto es contradictorio con la imagen que uno tiene de un militar, pero como vos estás lleno de contradicciones, seguro tenés tu parte recia, malhumorada ¿cuándo te aparece? ¿Qué cosas te sacan?

Me han dicho eso. Pero yo rompo las reglas. A mí me gusta eso.

¿Y cómo llegaste a dónde estás ahora, moviéndote en un lugar donde la gente es rígida, encajonada?

Porque me gustó.

¿Lo decidiste vos?

Sí, hace 27 años que estoy en el ejército. Toda una vida.

¿Qué es lo que te atraía?

La vida militar. La fantasía que todo el mundo tiene…

Bueno, no todo el mundo ¿vos cumpliste las tuyas?

Cumplo. Cumplo fantasías.

¿Por ejemplo?

Saliendo de un edificio vestido de militar. Yo al messagger no puedo entrar, no puedo entrar. Tengo muchísimos contactos. No puedo chatear tranquilo porque se mete todo el mundo. Soy tranqui, pero todos comentan, empiezan a comentar.

¿Por qué estás hablando conmigo? ¿qué es lo que te motiva a dar una entrevista para el Soy?

Lo hago porque me parece interesante que la gente, que la comunidad, que la comunidad- común, que viste de civil, pueda saber que en las fuerzas armadas también hay gente gay. Pero que están viviendo en el clóset, lamentablemente, porque todavía hay gente que te persigue por tu condición sexual.

¿Cómo?

Y, le buscan la vuelta para cambiarlo de destino… si bien no te echan del ejército o de las fuerzas armadas, te cambian de destino. Todavía viven con caretas, reprimidos. Todavía delante de las cámaras: recio, macho. Ahora: se apagó la cámara, y chau.

Supongo que debe de haber muchas locas, como en todas partes…

Y sí, hay. Sí, sí, sí hay. Obvio. Hay mucha gente muy afrancesada… muy finolis… pero ¿viste? Uno no sabe, pero la duda está.

Vos hiciste, por lo que me contaste, una carrera brillante en lo tuyo. ¿Sentiste persecución por ser gay?

Yo nunca tuve problemas.

¿Y cómo hiciste?

No, yo gracias a Dios, no tuve problemas… puede pasar que alguien le ponga la traba en la rueda, yo no conocí ningún caso, pero puede pasar. Yo tuve personas que eran de mi palo, eran jefes míos, y estaba todo bien.

De alguna manera te ayudaron…

Si

¿Y pasaba algo sexual con ellos?

Obvio. Sino…

¿Qué cosas?

Cosas que a uno a veces lo sorprenden, porque ciertas personas no parecen, pero tienen historia. Hay gente que te propone la cosa, primero, y bueno, después uno acepta…

¿Qué pensás de las declaraciones de Graciela Alfano?

Que es una estúpida. Además de ser pavota es una re boluda, es una boluda total. No, no, no… Yo creo que ella lo hizo para tener prensa, para vender. Y habló de más. Si pasó o no paso, es problema de ella, pero metió la pata y ahora no sabe cómo hacer. Habló de más.

En relación a los desaparecidos, durante el proceso ¿cuál es tu posición al respecto?

¿Qué pienso? Pienso que… yo no estoy de acuerdo con lo que pasó, desde ya. Porque nadie tiene el derecho de matar a nadie, si es que se mató. Pero, lamentablemente, acá se cuenta la historia que nos conviene contar, contamos de los militares, no contamos de los civiles que ponían bombas y decían que hacer patria era matar a un militar. Matar a un uniformado era hacer patria. Los derechos inhumanos eran para los militares, pero ¿solamente para los militares? ¿y para los civiles montoneros, no existe?

O sea estás de acuerdo con la teoría de los dos demonios…

Acá, a todo el mundo, ¿vos cuántos años tenés?

39.

Yo 48. Yo tenía 10 años, cuando pasó eso. La historia me la contaron después… no cuentan el lado de los civiles que mataron chicos, gente.

Y los desaparecidos, que no quedan dudas de que los hubo, ¿te hizo algún ruido para entrar al ejército? ¿te generó alguna duda, pregunta, o nada?

 Sí, sí. Yo, igual, estaba convencido de lo que quería: que era defender a mi bandera, ese es mi lema. Estoy para defenderte a vos, vos sos patria, yo soy patria: sin mirar raza, religión, sexo. Pero el tema de los desaparecidos no me gustaba.

¿Cómo fue, siendo milico, que terminaste haciendo películas porno y convirtiéndote en un porno star a los 48 años?

Casualidad. Fue una casualidad.

Pero ¿cómo fue?

Ni siquiera fui a hacer un casting, fue casualidad. Yo fui a llevar a un par de chicos para hacer un casting. Hablé con el productor, estuvimos charlando y me propuso… yo pensé de ahí a que me llame…

¿Y por qué te lo propuso a vos?

(risas) Bueno, no es para tanto…

Contame.

Bueno, algo hay. Yo cuando me estoy bañando, por ejemplo, veo que me miran. Yo, practico nudismo en las playas, en las quintas, no tengo problema. Tengo un amigo que tiene una casa en una isla y ahí practico nudismo. Yo siempre digo, el que me quiere mirar, que me mire, algo vio. Si me mira, es porque algo quiere, y si algo quiere, yo le doy.

¿Te crees superior porque la tenés grande?

Tampoco la tengo tan grande, pero soy bastante exhibicionista… No voy a negar que me gustan las personas que también tengan lo suyo…o que esté al mismo nivel. ¿vos viste alguna peli mía?

No.  Y entonces ¿cómo fue qué empezaste con el porno?

Me llamó y yo fui. Probé. Esto es así, asá. Liso. Me puso directamente a los bifes, me fue bien, y después me convocó de vuelta.

¿Cuántas pelis hiciste?

Dos, hasta ahora, pero pude haber hecho más. Me propuso hacer más, pero yo me eché atrás.

¿Por qué?

 No sé.

¿Harías otra?

Ahora sí.

¿Por qué?

No sé, me gusta. Me gusta hacerlo, soy medio exhibicionista. Aunque ahí no puedo elegir, si yo eligiese…  son con pendejos de 18 hasta 50, hasta 55 me banco, si estás bien, puedo hacer una excepción, si estás bien.

¿Vos te considerás que estás bien?

Me cuido, voy al gimnasio, salgo a correr.

Y de los pendejos ¿qué es lo que te atrae?

Todo. Todo. Ese olor a bebé que tienen…

De los cadetes del 1942, ¿qué pensás?

No, no sé lo que pasó.

Volviendo a tu trabajo…

Este sábado estoy de turno: encerradito, con la computadora, la radio. Yo trabajo con un asesor jurídico. Estoy en la parte legal trabajando con un abogado. Te cuento que estoy encargado de un departamento que se llama jurídico. En el 2005 fui por una misión de paz en Haití. Fue una experiencia muy positiva. Trabajé como corresponsal ante las Naciones Unidas para el Ejército Argentino. Hice prensa, estuve sacando fotos, hice reportajes. Investigaba, porqué el país estaba en la situación pobre, desvalijado, despojado, sumergido en la pobreza. Los argentinos somos muy bien recibidos afuera.

¿Haití es un país con la sexualidad muy expuesta, con pocos límites, no?

Sí, sí. Pero es más en Dominicana. También, como para no… negritos hermosos, tremendos… unos morochos que te dan ganas de… En Haití no hice nada, porque estaba prohibido, están todos enfermos, pero en Puerto Rico…

¿Cómo militar?

Sí.

¿Y cómo haces? ¿Cuál es tu técnica de seducción?

No tengo técnica de seducción. Miradas. No soy feo, algo debo de tener. Ayer venía en el tren, sentado, y uno no me sacaba los ojos de encima…

Pero estabas uniformado…

Me gusta mucho trabajar el tema de los prejuicios, yo cuido mi imagen, pero también soy muy osado.

¿Por ejemplo?

Estuve en orgías, en fiesta. En una noche tuve sexo con 10. Sexualmente ahí, activo, aunque vos no me hiciste la pregunta, te digo que no tengo un rol definido. A mí me gusta disfrutar del sexo, a pleno, bien. No me vengan con cosas raras.

¿Por ejemplo?

El puño, que tiene su nombre.

¿Cuánto te falta para jubilarte?

8 años.

¿Qué rescatas, qué te llevas de tu pasaje por el ejército?, si es que rescatas algo…

Muchas cosas. Muchas cosas.

¿Por ejemplo?

Amigos. La vida te enseña cosas en el camino. Sacas un poco de todo, vas sacando cosas positivas. Ser organizado, aplicado; pero eso no lo aprendí ahí, ya era así, lo que hice en el ejército fue poner el orden en práctica.

¿Qué relación encontrás entre las travestis y la gente del ejército? ¿cómo las ven?

A mí no me gustan. Yo les digo, que los que mejores hacen sexo oral, los que mejor hacen petes como quién dice, son los hombres. Esto lo comento en el desayuno, osadamente, porque lo que más le gusta a los hombres lo saben sólo los hombres… pero muchos prefieren los travestis… yo les digo que son hombres disfrazados de mujer. La mayoría no tiene problemas de estar con travestis, ahora con un hombre así vestido de hombre no.

¿Y vos hablás así: desprejuiciadamente con prejuicios en el ejército? ¿Te escuchan, te dan bolilla o te cierran los oídos?

Sí, sí. Lo que pasa, es que yo lo digo en chiste, pero igual la gente lo recibe. No pasa nada, nunca tuve problema. Mucha gente se me acerca y me pregunta si soy gay y yo le sigo la corriente. Le digo que sí, ¿cuál es el problema?, pero quedate tranquilo que vos no me gustás para nada, les digo. Directamente, entre joda y joda, también tengo ahí mi levante. Es como el chiste: y vos, ¿cómo te hiciste gay? Como vos, le dice el otro. ¿Cómo, como yo? Preguntando.

¿Cómo te imaginas al ejército en el 2025?

 Estamos unidos, pero me lo imagino más unidos, con más libertad para los que tienen su condición sexual de gay, y que griten a los 4 vientos que son gays y que nadie tenga que cuestionarle nada. Me gustaría mucho ver eso. No tiene nada que ver tu condición sexual con tu función, podés ser mejor persona, ser humano siendo gay. A mí me quieren porque yo clasifico a las personas: primero como personas, luego como ser humano, y después por lo que sos, por su circunstancia: ser militar, periodista, diputado, barrendero.  Yo me considero una excepción, porque soy muy frontal, sin  chocar. Yo te digo las cosas como son. Después, los demás, lo entienden. No hablo abiertamente en el ejército que soy gay, pero estoy ahí. Ese día va a llegar, le voy diciendo al que le interesa; pero que no me condicionen… Gracias a dios, estuve con grandes personalidades del ejército y nadie me ha cuestionado nada, y si me lo hubiesen preguntado se lo hubiese dicho, a ellos no les interesaría.

¿Vas a las marchas del Orgullo?

No.

Estás lleno de contradicciones, Jorge… Por un lado haces películas porno gay y te expones a que te vea cualquiera. Pero, por otro, no querés dar tu apellido, me decís que tenés un cargo altísimo (casi el más alto) pero no querés decir cuál, ni dónde… Tenés fotos en perfiles de páginas de contacto, das esta nota, pero no vas a las marchas…

Hay que destaparse, pero no del todo. De a poco…

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